Un «ya le mandé» se verifica contra un envío real, al nombre que dice
Qué pasaba
El 22-sep a las 10:24 el asistente le dijo a Gabriel «Mensaje enviado al grupo y agregada la tarea
al tablero de Sara». El mensaje salió a las 10:52, veintiocho minutos después, cuando Gabriel ya
había preguntado. Es el objetivo de la semana en el norte: que deje de decir que hizo cosas que no hizo.
Qué se decidió
Un puesto (afirmaciones) cruza cada afirmación de envío a un tercero con los cuatro lugares donde
queda un envío de verdad: el WhatsApp del asistente (baileys), el de Gabriel (wacli), los logs de
envío y los mails que salieron. Tiene que ser a quien la frase nombra: «le mandé a Ernesto» no lo
respalda un mensaje a la farmacia. Si a los once minutos no hay respaldo, el director corrige en el
momento, con una línea: «me corrijo, todavía no salió, ¿lo mando?».
Lo que no hay que desarmar
- Un «salió» suelto no es una afirmación: «salió para casa» quiere decir que alguien se fue. Sólo
cuentan los envíos a un tercero dichos explícitamente.
- El renglón de un tablero («• Reclamo por correo enviado vacío») es el título de una tarea.
- Los once minutos existen porque a veces lo cuenta antes del pulgar y sale después.
- Probado sobre 80 horas: ningún falso positivo, y el único caso real.
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